Otegi enarbola la paloma picassiana de la paz |
Otegi enarbola la paloma picassiana de la paz
La paradoja más sangrante es que sean los nacionalistas vascos los que reivindiquen la pintura republicana cuando fueron los autores de la gran puñalada trapera contra la Segunda República.
El Guernica de Picasso es una de las obras de arte más paradójicas de la historia. Pintada por alguien a quien la Segunda República le importaba poco menos que nada, y que pasaba de España olímpicamente, se ha convertido en la imagen definitiva del imaginario colectivo internacional sobre la política española en el siglo XX. Es una obra indudablemente de contenido político, pero sobre todo se ha politizado porque, aunque se presenta como una denuncia de las guerras y el sufrimiento popular bélico, se ha instrumentalizado por parte de la izquierda para convertirse en un «caballo de Troya» del agitprop que pretende reducir el arte a propaganda. Los muertos en Guernica son recordados urbi et orbi, pero los asesinados en un mercado de Cabra (Córdoba) durante el bombardeo por parte del Ejército de la República son silenciados, olvidados, tapados convenientemente por esa forma de censura selectiva que ejerce la memoria democrática de los socialistas como cortina de humo para no tener que dar cuenta y........