We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close
Aa Aa Aa
- A +

Joker, neonazi posmoderno

1 0 0
11.10.2019

Hijo maltratado por un padre autoritario y sádico, graves disfunciones psíquicas, artista frustrado y despreciado por la Academia, organizador resentido de un movimiento terrorista. No, no estamos hablando de Arthur Fleck, alias Joker, sino de Adolf Hitler, alias Wolf. Fanático amante del arte que prefería pasar hambre a perderse una ópera en la Wiener Staatsoper, Hitler fue modelando su carácter demente y violento en una sociedad en la que algunos trabajadores se radicalizaban ante las desigualdades sociales, echándose en brazos de las alternativas que pretendían destruir la democracia liberal (vulgata marxista: "sociedad burguesa") para empezar de cero lo que debía ser una utopía de paz y amor construida sobre los cimientos de la igualdad de resultados al precio, eso sí, de colgar al último de los empresarios con las tripas del último sacerdote.

El Joker de Todd Phillips puede ser visto como una versión posmoderna de las desventuras y tribulaciones de Hitler por la Viena de principios de siglo XX, donde el proletario artista del hambre seguramente vislumbró alguna vez desde su localidad barata en el gallinero de la ópera a la espectacular, aristocrática y multimillonaria familia Wittgenstein, en la que destacaba el patriarca Karl y sus prodigiosos hijos Paul, el pianista manco, y Ludwig, el ingeniero de misiles que se pasó a la filosofía porque Bertrand Russell le aseguró que no era un perfecto imbécil. Dice el psicólogo Jonathan Haidt que quiere que sus hijos lean Mi Lucha a pesar de que son judíos. O, mejor dicho, precisamente porque son judíos. Sin embargo, es más peligroso ver una película como Joker que leer el libro autobiográfico de Hitler porque los jóvenes tienen pocas defensas intelectuales contra la seducción del mal disfrazado de justicia, de la violencia maquillada estéticamente, de la maldad del personaje disimulada tras la gran interpretación de un actor tan prodigioso como Adolf Hitler, digo Joaquin Phoenix.

La Viena de Freud, Popper, Klimt, Hayek y el Círculo de Ídem era muy parecida a la Gotham de Bruce Wayne –el heredero multimillonario que llegaría a ser Batman como Ludwig........

© Libertad Digital