España: sus renuncias y devoluciones
España: sus renuncias y devoluciones
Nuestra historia más reciente debería llevarnos a preguntarnos si somos realmente conscientes de nuestra responsabilidad, como país miembro de la Unión.
No acabo de entender esa regla, a modo de principio diplomático, que consiste en presentar siempre un gesto amable cuando puede haber razones sobradas para mostrarse antipático, desagradable e incluso grosero, dadas las circunstancias que acompañan a las buenas palabras y que, en demasiadas ocasiones, terminan por vaciarlas de contenido. En este momento tengo en mente el discurso público de nuestras relaciones —es decir, las de España— con la Unión Europea, de la que formamos parte.
Sin embargo, nuestra historia más reciente debería llevarnos a preguntarnos si somos realmente conscientes de nuestra responsabilidad, como país miembro de la Unión, a la hora de presentar propuestas para los planes que se aprueban en el seno de la Comunidad y que,........
