Marisú Despeñapedros
No lo dirán las encuestas, pero a nadie se le escapa que a Marisú se le está poniendo cara de enterradora.
Llegan las elecciones en Andalucía. La candidata socialista ha reconocido en público y en dos ocasiones que no tiene "criterio ni opinión ni conocimiento". Apetece acompañar tanta sinceridad con el clásico jaque judicial que tanto tiempo y argumentos ahorra: "No hay más preguntas, señoría".
Pero tal confesión de carencias básicas, "ni criterio ni opinión ni conocimiento", fue la única forma que encontró María Jesús Montero de huir apretando los ojos y tapándose los oídos de lo dicho horas antes: que la caída en acto de servicio de dos guardias civiles que perseguían a narcotraficantes, o sea, por culpa de los narcos, era un "accidente laboral". Dice que no lo dijo.
Mis condolencias primero y en primer lugar a las familias de Jerónimo y Germán, todo el país se conmociona ante situaciones de este tipo. Los accidentes laborales tienen que ser una prioridad, por supuesto. Hay trabajadores que fallecen por el simple hecho de ganarse la vida y por tanto todos tenemos que aliarnos contra esa lacra de los accidentes laborales.
Mis condolencias primero y en primer lugar a las familias de Jerónimo y Germán, todo el país se conmociona ante situaciones de este tipo. Los accidentes laborales tienen que ser una prioridad, por supuesto. Hay trabajadores que fallecen por el simple hecho de ganarse la vida y por tanto todos tenemos que aliarnos contra esa lacra de los accidentes laborales.
Y hasta ella sabe que lo dijo. Pero en el PSOE, la mentira es cartel electoral.
Miguel Ángel Pérez nos trae otra. La misma candidata Montero, ex ministra de Hacienda que adelanta las noticias de El Diario mucho antes de que se publiquen, dice que no mantuvo contacto alguno con el ex presidente de la SEPI, Vicente Fernández Guerrero, desde que dejó de presidir la sociedad de las empresas públicas.
Vicente Fernández Guerrero, ex letrado de la Junta de........
