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Las tres pausas de un golpe

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30.05.2026

Las tres pausas de un golpe

La relación de Pedro Sánchez con las urnas es, como poco, alérgica. Pero siempre requiere de pausas en las que pueda pergeñar el plan de caballo ganador.

Al principio sólo era Koldo y un poco Ábalos, salpicado con el tráfico familiar de La Moncloaca y las denuncias de un tal Aldama. Luego el escándalo torrentiano del dúo que se puso pelo en un garito del hermano de Antonio Anglés, creció y llegó a prisión. Hasta Santos Cerdán, tan defendido, acabó entre rejas.

Poco a poco el monstruo se hizo irreductible: ¡todo es Sánchez! Y, de pronto, saltó la noticia de Plus Ultra: ¡todo es Zapatero! Y cuando el expresidente se convertía en actor principal, ¡zas!, redada de doce horas en Ferraz y entrada en la Dirección General de la Guardia Civil: todo es cloaca, el fango del PSOE.

Es lo que tiene un autogolpe de Estado, que necesita neutralizar muchas estructuras desde el mismo poder, las que no hayan sucumbido. Desde la declaración de independencia de Puigdemont, todo en España es un golpe de Estado. En realidad, desde mucho antes, allá por marzo de 2004, cuando Lee Harvey Oswald murió en un piso de Leganés, broma sin sombra de sonrisa compartida con Dieter Brandau hace dos décadas y que sólo pretendía denunciar que los crímenes sin resolver —¡qué decir de los amañados! — son enormes puertas sin vigilar que permiten repetir una y mil veces otros mil crímenes.

Pero ¿qué es un golpe de Estado? El del 23-F está demasiado interpretado en España. Hay libros más o menos periodísticos, de ficción y hasta biográficos; hay series y películas. Hay imágenes reales y frases icónicas. Y todo ello ha contribuido a asentar la idea de que un golpe se da en un día pegando tiros, aunque haya requerido años de preparación. Aquel golpe en nuestra memoria empieza con el "¡Quieto todo el mundo!" y, sobre todo, con el "¡Se sienten, coño!" del tejerazo. Y tras eso, los trenes de marzo, matanza en cuestión de minutos. Relámpagos cegadores. Y fin de las preguntas, porque en España lo importante es no crispar.

Un golpe de Estado acaba con un orden previo desde una facción, civil o militar, del propio Estado. En Cuba sería bienvenido,........

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