Vergüenza (o más bien, ausencia de ella) |
Vergüenza (o más bien, ausencia de ella)
Pedro Sánchez no sintió nada cuando se supo que otro le había hecho la tesis y no le iba a pasar cuando condenan a su hermano.
Casi todos somos capaces de sobrevivir con una o varias manchas en nuestra conducta, siempre que no sean muy graves y los demás las ignoren. Sin embargo, cuando por cualquier causa se hacen públicas y nuestra familia y amigos saben de nuestras debilidades, la vergüenza se adueña de nosotros. Pasa especialmente con el nepotismo.
El padre orgulloso habla y no para de hablar de que su hijo fue contratado al poco de terminar la carrera por aquella gran empresa o ese prestigioso despacho atraídos por su espectacular expediente. Y lo habitual es que se muera........