La enorme mezquindad del minúsculo Albares
La enorme mezquindad del minúsculo Albares
Ni en ser el peor ha logrado Albares, presunto ministro de Exteriores, de profesión adorador de dictaduras en Oriente y Occidente, ser el mejor.
Si José Manuel Albares fuese de verdad ministro de Exteriores de España sería el peor de la historia. Como en realidad es un títere en manos de Zapatero y Sánchez no accede a ese título, como mucho podemos decir que es poco más que un monigote como aquellos a los que José Luis Moreno metía el brazo y hacía como que hablaban. Vamos, que ni en ser el peor ha logrado Albares ser el mejor.
El caso es que el presunto ministro de Exteriores, de profesión adorador de dictaduras en Oriente y Occidente, decía este lunes, con el típico tono condescendiente que usan a veces los más mediocres, que María Corina Machado había pedido asilo en la embajada de España en Caracas y que, aunque luego no lo había usado, qué feo queda eso de pedir favores y luego no reunirte con el amo Sánchez.
La frase tiene miga por varias razones, para empezar por la enorme mezquindad que hay que tener para pensar que, por haberte ofrecido en una ocasión para hacerle un favor a alguien, esa persona ya te debe pleitesía eterna. Es que son unos dictadorcitos de lo peor. Y ojo si lo vemos desde otro punto de vista: Albares habla como si dar asilo a la líder democrática de un país que sufre una dictadura atroz fuese una gracia que generosamente entrega el Gobierno, cuando es una obligación moral y política.
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Más: ¿desde cuándo las embajadas son la finca particular del presidente del Gobierno? Una embajada, ya sea en Caracas o en Ulán Bator, es territorio español y pertenece a los españoles y si alguien solicita y recibe asilo es un gesto de la Nación, no de los inquilinos circunstanciales de Moncloa o el Palacio de Santa Cruz.
Y la tercera, quizá menos importante pero más reveladora: la falta de educación e incluso de caballerosidad que hay que tener para contar algo así, una ausencia total de modales, pero también de inteligencia: es más que probable que Machado sea una pieza central en el futuro de Venezuela y el Gobierno español sigue ganándose su odio. Son tan sectarios y tienen tanto que ocultar que actúan como elefantes en cacharrería.
Pero es que encima, y esto es lo mejor, prepárense para verdadera orfebrería de la mezquindad, es que encima era mentira: lo ha desvelado Cayetana Álvarez de Toledo en La Noche de Cuesta, María Corina Machado nunca pidió ese asilo. El que sí lo hizo, por cierto, fue Edmundo González, al que el Gobierno español chantajeó y poco menos que torturó en esa misma embajada. Los que ahora se hacen los ofendiditos porque no se quieren reunir con ellos. Qué gentuza.
