El río inacabable de Fernando |
Fernando Delgado, en su casa, en una imagen de 2022. / Daniel Tortajada
Todavía estoy viendo a Lola, su perra fiel, enseñorearse de sus piernas altas y seguras. La veo corretear alegre cerca de su fiel compañero y abrazarse a su cuerpo en esa casa de Faura que, como el mismo Fernando, rebosaba luz y calma en su presencia. Hace dos años que Fernando Delgado nos dejó. Nos dejó solo en cierta manera, pues hay personas que nunca te dejan, a las que nunca dejas. Lo decía Berlanga: “No acepto la muerte. La muerte no existe”. Y así ha sido con Fernando. No ha existido. Tal vez porque él sembró una amistad generosa a su alrededor que lo han hecho perdurable. Un amor expansivo y multiplicador que lo convertían en una persona carismática. Sin duda, una de las más carismáticas, en su........