Anomalía
Manifestación pro Palestina y contra el genocidio de Israel, en la plaza del ayuntamiento de València. / JM LOPEZ
Sería una anomalía ética no rechazar a un gobierno genocida que implementa leyes para encarcelar, torturar o matar a quien ellos califican de enemigos aun encontrándose viviendo en su tierra ancestral. Un Estado que ha usado y usa el sufrimiento histórico de su pueblo para incoherentemente (de hecho) honrar a sus verdugos nazis y ensuciar el nombre de los hijos de Judá para centurias. Kafka dixit.
No es legítimo un gobierno que establece leyes bastardas, que legalizan (por mera sospecha) el encarcelamiento y tortura sin motivos, garantías o límites temporales, a quien hace su trabajo en defensa de la vida de su pueblo. Hombres y mujeres, niños y ancianos, desposeídos, encarcelados, agredidos… asesinados, por el simple delito de vivir no siendo judío. ¿Qué tipo de jueces aplican estas espurias leyes?
Un Estado (¿democrático?) con un gobierno que promulga una ley que establece la horca como método de ejecución de los reos no judíos y sin más justificación que........
