Xàbia, inerme colonia holandesa

La playa del Arenal de Xàbia, a reventar de turistas

“Res no mor. Passa o cau;

esllangueix el crepuscle de la vida;

Però rere la nit i el greu silenci,

sobre el fum més espés de la boirada,

ressona l’esperança perdurable

salvant-se de la mort que li preparen.”

Matilde Lloria, Almansa-Gandia. ‘Lloc per a l’esperança’, 1975

El cuartel general de los Países Bajos en Xàbia estará en el Club, llamado de La Guardia, en el Tossalet de Xàbia. Ocurre 59 años después del lanzamiento de la urbanización en 1967. Jessica Bataille y Jean Cluteaux sus promotores en el paraíso entre el Montgó y el cap de la Nau. En esta época del año, el 19 de junio, Manuel Fraga Iribarne, ministro de Información y Turismo con Franco acompañó a la empresaria, con raíces cubanas, Julia Jiménez Muro (doña Julia) en la inauguración del complejo residencial y turístico. El que redirigió la transformación de enclave resguardado y recoleto, que fue Xàbia, hacia el trasiego de reiteradas oleadas de intereses y negocios. Los que trascienden hoy los umbrales de saturación.

Los tres notables proyectos que iniciaron la proyección de Xàbia en su singularidad, coinciden, en el tiempo, con fases concretas en la apertura de la Dictadura franquista y se concentran en la década de los años sesenta del siglo XX: el Parador de Turismo (octubre de 1965); la Iglesia parroquial de Duanes del Mar dedicada a la Virgen del Loreto (junio de 1967) y en el mismo año de 1967, la puesta en marcha de la urbanización El Tossalet. Los tres hitos que marcan la historia de Xàbia, coinciden en el tiempo y reflejan las tensiones dentro del Régimen franquista que abominaba de los partidos políticos. Aun así se vio inmerso en el fragor de las corrientes o........

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