La hora de la València más olvidada

Desembocadura del antiguo cauce del Túria, con Natzaret a la izquierda y el desaparecido Canta-ranes a la derecha. / Levante-EMV

Que la relación de València con su río es complicada y dolorosa se sabe y se sufre desde los inicios de la ciudad, en el año 138 antes de Cristo. Nacida como isla fluvial en medio de un inmenso enclave de marismas y marjales, romanos, árabes y cristianos lucharon durante siglos contra hordas de insaciables mosquitos y unas diabólicas avenidas de agua que se llevaban por delante cientos de vidas a razón de entre tres y seis acometidas por siglo. En siglo XX fueron dos las riadas más mortíferas, en 1949 y en 1957. En el XXI ya llevamos una, que ha ocasionado 230 muertos y daños incalculables, en el bolsillo y en el alma.

Pienso en todo esto mientras observo la desembocadura........

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