Quiero una razón

Imagen creada con Inteligencia Artificial. / IA

Una articulación que hasta ahora no se había manifestado ha querido empezar a dolerme. Sin previo aviso, sin razón aparente alguna. La miro, practico con ella, abro y cierro, espero una respuesta, no la obtengo. En cada intento, un chispazo. Despacio, chispazo. Mientras, el resto de dedos y articulaciones callan. Lanzo la mente al pasado, busco el origen, quiero una razón, no voy a permitir que sea un dolor caprichoso, sin explicación, asociado con ello al inicio de la decrepitud. Exagero a voluntad. Repito: toda exageración es un fracaso. La articulación, el........

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