El pisito

Residencial donte tienen pisos cargos y funcionarios del Ayuntamiento de Alicante / Levante-EMV

Encontrar un sitio donde vivir decentemente. Donde puedas levantarte por la mañana y descubrir que el mundo no es una emboscada. Donde el techo no sea el relente frío del invierno o una lámina de hojalata a punto de volar con los primeros vientos de la amanecida. Dormir al raso es un paisaje moral que estruja los cimientos de una sociedad en bancarrota. El problema de la vivienda: uno de los signos más elocuentes de la desigualdad capitalista. Encontrar un sitio para vivir sin que la vida sea como el foso de los cocodrilos. De eso se trata. Qué cosa tan sencilla, ¿no? Que se lo pregunten, si no, a quienes en la ciudad de Alicante han encontrado para vivir el chollo de sus vidas. La larga mano de quienes lo pueden todo porque no tienen vergüenza, porque el poder está de su parte, porque el poder, demasiadas veces, es un estercolero donde se pudre la esperanza de quienes no tienen casi nada. O nada.

El pisito / Levante-EMV

El Ayuntamiento de Alicante ofertaba la primera promoción de viviendas públicas en veinte años. A precio muy inferior a lo que costaría en el mercado. Pisos de noventa metros, garaje, trastero, pista de pádel, piscina… Todo eso en una de las mejores zonas de la ciudad. Lo dicho: un chollo. ¿Un chollo para quién? Seguro que lo adivinan. De momento, gente de ringorrango. Una directora general de........

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