Un Decreto de Convivencia autoritario |
Manifestación de profesores de FP en València / Ana de los Ángeles Martí
El 7 de enero entra en vigor un Decreto de Convivencia que regulará la cotidianidad de los centros educativos. Sigue la idea del docente como «contenedor emocional», ocurrencia nada novedosa, pues la figura del CIC —Coordinador/a de Convivencia e Igualdad— se rebautiza ahora como Coordinador/a de Bienestar y Protección del Alumnado. El concepto importa: «bienestar» es un término tan genérico, tan «paraguas», tan abstracto, que definirlo y comprenderlo desde el ámbito educativo resulta complejo. Apelar al «bienestar» supone abrirse a las subjetividades, muy en sintonía con las «identidades sentidas».
El profesorado se encarga, a partir de ahora, de conflictos familiares no resueltos, violencia patriarcal, frustración parental, angustias diversas y, por........© Levante