menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Las ínsulas extrañas. Antología de la poesía en lengua español

4 0
06.02.2026

Nombre de usuario o dirección de correo

Contraseña

Recuérdame

POESÍA
Dos miradas, una selección

Las ínsulas extrañas. Antología de poesía en lengua española (1950-2000), selección de Eduardo Milán, Andrés Sánchez Robayna, José Ángel Valente y Blanca Varela, Galaxia Gutenberg, Madrid, 2002, 989 pp.

UNA MENUDA FLORACIÓN
Las ínsulas extrañas es una antología que reúne poemas de primer orden, que acerca a poetas que pocas veces hemos visto juntos y que en su prólogo teje argumentos irrefutables. Se nota en ella la calidad de lectores de los cuatro participantes, el rigor de sus puntos de vista y el conocimiento sensible que tienen de la poesía en español de la segunda mitad del siglo . No es menor el mérito de acercar a Juan Gelman y a Antonio Gamoneda, a Francisco Brines y a José Manuel Arango, a Eduardo Lizalde y a Rafael Cadenas. Tampoco lo es la inclusión de poetas que por distintas circunstancias no han tenido el reconocimiento que merecen, como Héctor Viel Temperley y Juan Antonio Masoliver Ródenas, o la presencia de algunas de las voces más consistentes de la poesía actual, como Coral Bracho, José Watanabe y Olvido García Valdés, o el descubrimiento deslumbrante, en mi caso, de Clarisse Nicoidski.
     Todo sería perfecto si la antología no presentara problemas que desvirtúan el conjunto y que enturbian su sentido, y en los que no hay más remedio que detenerse. Una antología se sostiene por la introducción que la autoriza, y los poemas que incluye son las notas que la confirman. Si aquélla no es sólida el sentido se pierde, incluso si la muestra es ejemplar, y si el conjunto no es riguroso lo que produce es un mero desconcierto. Una antología significativa siempre provoca polémica, y el tipo de respuestas da la medida de su logro. Las ínsulas secretas, en ese sentido, no desmerece. Desde antes de salir ha sido objeto de controversia, y lo seguirá siendo por un buen rato.
     Se han señalado, por ejemplo, muchas ausencias, pero el fondo es más grave. El prólogo deja muchas cosas sin explicar, y el conjunto resulta al final inconsistente por otras razones. El problema de la selección no está tanto en lo que excluye sino en lo que incluye, y el problema del prólogo es que contradice la selección. Se asume, por ejemplo, que gran parte del vigor de la poesía en español durante la segunda mitad del siglo  se sostiene en "la orilla americana", pero a la hora de describir realidades sólo nos enteramos de lo que pasó en España, mientras que de la realidad poética de todo el continente americano se habla a grandes rasgos, sin rastrear las particularidades y procesos históricos de los distintos países. Nunca sabremos por qué para sus autores no hay poesía que valga la pena en Paraguay o por qué Bolivia ha dado únicamente a un poeta en todo el siglo; o por qué la poesía de países relativamente pequeños como Uruguay y Perú han producido el mismo número casi que México o Argentina. No niego la fuerte tradición poética de aquéllos, o la de Chile y Nicaragua, pero me gustaría que se hubieran tomado la molestia de explicarlo, y de señalar sus diferencias,........

© Letras Libres