La voz interior: una herramienta para funcionar mejor |
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Diciembre ha llegado y con él esa necesidad de parar un poco, hacer balance y crear listas de buenos propósitos para el año próximo. Es un ejercicio muy sano, que nos permite reconocer errores y aciertos, saber dónde estamos y hacia dónde queremos caminar. Para conseguirlo, nuestro cerebro pone en marcha una serie de funciones ejecutivas (atención, planificación, fijación de metas…) en las que el lenguaje tiene mucho que aportar. Porque, sí, a pesar de que son muchos los que insisten, machaconamente, en la función comunicativa del lenguaje, la verdad es que, para comunicar, antes hay que tener algo que decir y en ese paso anterior, íntimo, reflexivo, el lenguaje es una herramienta fantástica. El objetivo de estas líneas es que consideremos cada uno de nosotros en qué medida el lenguaje nos ayuda a realizar todas estas tareas y cómo, gracias a él, somos más efectivos.
Es importante, decía, que pensemos cada uno en nuestra relación........