We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close
Aa Aa Aa
- A +

El librogate

5 0 0
02.08.2022

Nombre de usuario o dirección de correo

Contraseña

Recuérdame

Hasta el sábado por la tarde, Enrique Peña Nieto había tenido, merecidamente, una buena semana. La decisión de forzar la salida de Humberto Moreira de la dirigencia priista reveló una virtud en Peña. Tal y como ocurriera tras el escándalo de la muerte e investigación del caso Paulette, Peña Nieto ha mostrado el instinto suficiente como para deshacerse de actores tóxicos para su proyecto y su partido. Toda proporción guardada, aquella decisión de destituir a su amigo Alberto Bazbaz tras el fiasco de Paulette tiene los mismos tonos que las acciones que ahora han terminado con la boquifloja presidencia priista de Moreira. Si en estas mismas páginas alguna vez insistí, en detrimento de Peña Nieto, que la forma es fondo, esta vez hay que reconocer que haber echado a Moreira fue una decisión sagaz. No todos los políticos mexicanos despiden a sus colaboradores o aliados........

© Letras Libres


Get it on Google Play