Los vivales y los fantasmales

Nombre de usuario o dirección de correo

Contraseña

Recuérdame

Es curioso que el país no se haya convulsionado ante los resultados del Censo de Escuelas, Maestros y Alumnos de Educación Básica y Especial (CEMABE) que –ya era hora– el gobierno ordenó emprender al INEGI. De acuerdo con ese censo hay 39 mil 222 conciudadanos que cobran en escuelas pero que –como dijo el secretario Chuayffet, supongo con estupor– “nadie sabe quiénes son” ni cuánto tiempo llevan mamando tras su nutritivo anonimato.

A eso hay que agregar otro resultado: hay 30 mil 695 conciudadanos que cobran del erario pero trabajan de tiempo completo para sus sindicatos (el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación o su adversaria, la Coordinadora no menos nacional y no menos trabajadora y no menos educativa). Estos “comisionados” sí se sabe quiénes son, y también se sabrá desde cuándo cobran, mas no por trabajar para lo que se les contrató sino para sus propios intereses y los de sus........

© Letras Libres