La pervivencia del mundo clásico
Clásicos sin filtros. El impacto del mundo antiguo
Traducción por Traducción de Silvia Furió
Barcelona, 2026, 256 pp.
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Mary Beard vive inmersa en el mundo latino y clásico, es una autoridad en la materia (no tanto frente a la academia italiana que, al parecer, prefiere ignorarla) y es una figura pública muy popular y simpática: señora mayor anticonvencional, espontánea, multiculturalista y feminista. Es tan inteligente y sana que pudo desnudarse (con modestia y muy brevemente) ante la cámara, para un cortometraje que presentaba una reflexión sobre los desnudos en el arte. No duda en acostarse en el suelo frente a todo mundo para apreciar mejor un bajorrelieve hecho para ser visto desde abajo. Cuenta con una obra abundante. Sus libros más notables probablemente sean Religions of Rome (1998, dos volúmenes, en coautoría con John North y Simon Price), SPQR (2015), Doce césares (2021) y Emperador de Roma (2023). Ha realizado además series de televisión tan excelentes como exitosas. Se ha ocupado también de Pompeya, el Coliseo, la risa, la alfabetización, las mujeres, el cuerpo, el arte en la Roma antigua, el poder desde el pasado hasta el presente y en reflexionar sobre su vida como universitaria de élite en Gran Bretaña. Su libro más reciente, Clásicos sin filtros, se basa en una serie de conferencias que impartió en las universidades de Chicago y Edimburgo.
Clásicos sin filtros ofrece hermosos atisbos a la vida romana, dentro de una vasta ensalada con muchos signos de interrogación. Para sus reflexiones, Beard parte de algunos vestigios: una famosa escultura, un grafiti de la antigüedad, tal vez proveniente de un baño público, inscripciones que ilustran escenas de la calle y la taberna. Con su enorme erudición y conocimiento, colecciona instantáneas de la cotidianidad en Roma. Al inicio de este libro la historiadora cuenta que ella ha seguido el camino del thauma, palabra griega que se traduce como asombro o maravilla. Lo experimentó por primera vez cuando de niña le permitieron estar cerca de un panecillo egipcio que descubrió en la vitrina del Museo Británico: gracias a la proximidad con ese pan, una niña del presente vivió la abolición de veinte siglos y percibió el enigma intelectual encriptado a partir de este encuentro improbable, misterioso. Su thauma desde entonces la hizo buscar puntos........
