Memes: el arte de pertenecer |
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El arte reúne. Tal vez esta sea su función más sutil y profunda. La congregación se prepara para el rezo frente a la estatua; la audiencia altera su ánimo con la música del concierto; las personas aisladas se reconocen a través del libro que ha atravesado ciertas barreras morales.
Internet es la tecnología de reunión por excelencia. Su naturaleza ha alterado las expresiones artísticas preexistentes y a la vez ha propiciado nuevas prácticas en las que los roles de creador y espectador son intercambiables. Posibilita creaciones concebidas para ser compartidas y alteradas, cuyo valor reside, precisamente, en la reacción y la relación interpersonal. Conquistan por sí mismas un lugar como piezas de arte, pero es infructuoso observarlas con el mismo prisma con el que miramos un cuadro de Fra Angelico. Necesitamos un nuevo punto de vista.
1. La estética de lo bárbaro
Desde principios del siglo XX la función estética de la obra de arte ha sido accesoria. Prima el impacto sobre la belleza. Las creaciones digitales siguen esa estela, marcadas por la volatilidad y la urgencia de su ecosistema.
Se hace evidente en el meme político, que presenta un contraste crudo entre la espontaneidad de su mensaje y la fealdad de su forma, la simpleza de su contenido y lo grotesco de su continente, la ingenuidad de su ética y lo abigarrado de su estética.
Podemos rastrear las raíces de su estética en las piezas de comunicación popular, como los carteles de bares, los periódicos de barrio o los avisos en la pared. Son piezas que basculan entre lo sencillo y lo grotesco, lo cotidiano y lo fascinante, lo tosco y lo maravilloso, lo involuntario y lo imperceptible. Las reconocemos por un detalle contrapuesto, un patrón extremo, un elemento incoherente. Conforman la estética de lo bárbaro.
Entre la ingente producción comunicativa del siglo XXI, la estética de lo bárbaro nos permite reconocer lo genuino, subjetivo, honesto y auténtico. Frente a ella, la estética civilizada representa el simulacro: los mensajes y diseños que elaboran los equipos de marketing, cuyo paradigma es la franquicia.
Internet ha roto el hechizo que........