menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Aunque no me recuerdes, yo siempre seguiré

36 0
23.02.2026

El reloj marcaba las siete de la mañana. Nerea se había hecho daño en un dedo; le latía con un dolor constante, pero no era eso lo que le preocupaba ni lo que la dejaba sin aliento. Era el miedo de llegar tarde.

Llegó al Centro de Salud y, mientras la enfermera vendaba su dedo, ella miraba el reloj como si cada segundo fuera interminable. La joven enfermera le preguntó:

—Es mi marido. Está enfermo de Alzheimer avanzado. Ya no me reconoce. 

La enfermera dejó de moverse un instante.

—¿Y para qué va cada día?

Nerea no respondió de inmediato. Cuando habló, su voz se le quebraba.

—Ojalá supiera lo que es vivir más de medio siglo sintiéndose elegida. No deseada… elegida. Hay una gran diferencia.

—Mi marido me anteponía a todas. No porque yo lo exigiera y no por miedo, sino porque, para él, yo era primero; y........

© La Voz de Lanzarote