¿Y ahora qué?
El rechazo en el Congreso de los Diputados a los reales decretos-ley de vivienda ha supuesto una sacudida política de primer orden, pero sus réplicas más intensas no se están viviendo en los despachos parlamentarios, sino en las plazas y en las calles.
La decisión de las Cortes no solo interrumpe de forma abrupta las prórrogas forzosas de contratos y los escudos frente a los desahucios que entraron en vigor de manera temporal, sino que activa un escenario de profunda agitación social.
La pregunta clave que recorre el país, y de forma muy acuciante las islas, ya no es solo legislativa: ¿qué va a hacer ahora la gente que mantiene las acampadas por el derecho a la vivienda?
El rechazo de los decretos ha funcionado como un catalizador para las organizaciones sociales. Lo que comenzó como una ocupación simbólica de espacios públicos emblemáticos (emulando el........
