La puerta que nadie vigilaba

En 1453 Constantinopla cayó. Murallas imponentes, defensas sofisticadas, una ciudad que se creía inexpugnable. Sin embargo, según las crónicas de la época, una pequeña puerta secundaria, la Kerkoporta, habría quedado mal cerrada. Por ahí entraron los primeros soldados otomanos.

Algo parecido está ocurriendo hoy en las empresas europeas.

Un reciente informe de CrowdStrike sitúa a Europa como un mercado «premium» para el cibercrimen. No por ser el más débil, sino por combinar tres factores irresistibles: capacidad de pago, alta dependencia digital y una regulación que convierte cualquier incidente en un problema económico, reputacional y legal. Casi la cuarta parte de las víctimas de ransomware publicadas a nivel mundial están en Europa, y las organizaciones europeas tienen más del doble de probabilidades de ser atacadas que las de Asia-Pacífico. España es de los países más afectados y en Galicia la........

© La Voz de Galicia