Viento del norte

Imagino a Elena Quiroga escribiendo su novela que sería premio Nadal, una tarde en la que en Ortegal, en la parte alta de Ortigueira, a donde había ido a escribirla, soplaba impetuoso el viento del norte que encrespaba el mar vecino y esparcía miles de pequeñas flores amarillas desprendidas de las mimosas cercanas que prologaban la primavera.

Fue en esa mañana de temporal frenético cuando encontró el titulo definitivo para su novela: Viento del norte. Así quiero creerlo y fantaseo con un arrebato de viento enfurecido que acercó el titulo a sus folios.

Cuando redacto estas líneas suena una canción que se........

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