Cierran los cines

«Fue en ese cine, ¿te acuerdas? En una mañana al este del Edén, James Dean tiraba piedras a una Casablanca y entonces te besé». Así comienza la canción de Aute que siempre que la escucho me transporta a la fábrica de mis sueños juveniles, a la linterna mágica oculta en las salas de cine que me contaron las historias más bellas que caben en una sucesión de fotogramas. Me convertí en cinéfilo para descubrir la vida, para acercarme a la muerte, para enamorarme durante dos horas de las actrices que desfilaban por las pantallas. No puedo citar sus nombres porque pertenecen a la cámara oscura donde residen los........

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