Fachas rojos |
La semana pasada vi que Boadella y Esperanza Aguirre se declaraban orgullosos de que los llamaran fachas, y me extrañó. Quizá si los llamaran fascistas les gustaría menos, porque, al fin y al cabo, por uso excesivo e indebido, se ha convertido en un apelativo casi cariñoso. O porque ninguno de los dos lo es: Boadella, por ejemplo, fue un antifranquista de verdad, de los que se la jugaban con Franco vivo. Pero esta semana le leí a........