El cocido

La decadencia del invierno acoge un rito inexcusable en estas tierras del noroeste peninsular que Plinio el Viejo describía como «el país donde sus gentes beben orines» (refriéndose al suave color de nuestros vinos). El cocido. Decía Cunqueiro que la cocina es el paisaje puesto en el plato, pero se olvidaba —quizás por pudor— de que el cocido es nuestra biografía puesta a hervir. No busquen en este plato una mera suma de calorías; busquen una sesión de psicoanálisis colectivo donde el vapor de la pota hace las veces de diván.

El cocido es la negación del minimalismo moderno. Frente al plato........

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