Ministro España en el Gobierno Pedro
Cuentan las malas lenguas que este hombre enjuto de anteojos, reloj de esfera y maletín del trinque, con perdón, es, por el hecho de apellidarse España, lo más español que ha pasado por el palacio de la Moncloa en la friolera de siete años. Arcadi España. En este país el apellido siempre ha pesado una barbaridad para avanzar en la escala social, es un hecho incontestable, pero sería una frivolidad siquiera insinuar que el de Arcadi fue decisivo para que Donde dije Pedro tratase de tapar con él el asombroso vacío verbal que deja, camino de Despeñaperros, la incontinente María Jesús Montero. Aunque, claro, tratándose de Pedro, quién sabe. Arcadi España. Hay quien en el PP y en Vox mataría por tamaño apellido. España. He aquí el hombre con el encargo de recitar el cuento fantástico de que Hacienda somos todos, incluidos Jordi Pujol y Carles Puigdemont. El tiempo dirá si acaba convertido en una paradoja. Si con este España se acaba por romper España.
