Ahí va Pedro con la moto
Los que vivimos en pueblos semivacíos en invierno y saturados en verano necesitamos referencias para no sentirnos parte de un decorado. No tengo nada contra el turismo, siempre que sea respetuoso con la población local y el medio, pero las cosas no van por buen camino. Para que me entiendan, les contaré algunas anécdotas de este verano en mi pueblo.
Hace unos días, mi amigo y vecino Ramón volvía de la compra y paró unos segundos delante de la puerta de casa para bajar las bolsas. Un turista que estaba sentado en un banco próximo le dijo que apagara el motor, que él estaba disfrutando de la tranquilidad del pueblo. Educadamente, Ramón le contestó que eran unos segundos y que si no le parecía........
