Juzgados colapsados

Algunos juzgados, que no todos, están colapsados. Una demanda recae en uno de ellos y tres años de espera por la vista oral no te los quita nadie. En algunos incluso más. ¿Si en un juzgado un procedimiento se resuelve en seis meses y en el de al lado en tres años es por la ineficiencia de sus funcionarios? En absoluto. El retraso viene de antiguo, y al entrar nuevos asuntos se incrementa. ¿Quiénes resultan los mayores perjudicados? Sin duda alguna, los ciudadanos que acuden a la Justicia en busca de soluciones para sus problemas legales. Años para solventar cobros de indemnizaciones, custodias de hijos o desahucios de okupas, entre otras muchas situaciones que requieren de urgente solución. Y a continuación, el funcionariado de esas oficinas judiciales —jueces, letrados de la Administración de Justicia, gestores, tramitadores, etcétera—, que no pueden trabajar con la diligencia necesaria debido a que por cada papel que sale entran cuatro nuevos. La solución no es de un día para otro, pero se podría ir resolviendo paulatinamente con una fuerte inversión en medios no solamente humanos, sino también materiales. Un país sin una Justicia eficiente y rápida nunca va a poder funcionar. Junto a la sanidad y la educación públicas, son las tres materias que, caso de no marchar debidamente, impedirían que nos refiramos a España como un país de la vieja Europa.


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