Más que un ático

Nada representa mejor cómo hemos cambiado que un buen ático. Porque hasta hace no tanto, la escala social se trasladaba a los edificios justo al revés que ahora, cuanto más rico más abajo, con las buhardillas destinadas a criados y menesterosos y los plantas bajas distribuidas en estancias espaciosas y grandes balcones desde los que dar envidia al viandante.

Los ascensores le dieron la vuelta al concepto y hoy miramos a los........

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