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¿Quién me ha robado el mes de abril?

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28.04.2026

por Mariano Palazzo. Abril, 2026

Es el título de una de las tantas canciones famosas del cantautor español Joaquin Sabina; una dura letra y una melancólica melodía compuesta en 1988 para la película “Sinatra” del director catalán Francesc Betriu. Un tema musical que regresó con fuerza a las listas de clasificación en el 2020 cuando comenzaba la pandemia del COVID-19 a azotar España, a Europa, a la humanidad.

Eran días que tanta y mucha gente se preguntaba ¿Cómo pudo sucederme a mí? Seis años después hoy yo me sigo preguntando: quien me ha robado el mes cuando comienza la primavera en el hemisferio norte, el período por antonomasia de hermosos inicios, que representa la juventud y, por si fuera poco, el tiempo que se considera el comienzo mismo del viaje de redención del peregrino universal, ya que según muchos autores el periplo ultramundano narrado en la Divina Comedia de Dante Alighieri en realidad comenzó la noche del jueves santo del 07 de abril de 1300, cuando el poeta se asoma al borde la selva oscura después de haberse extraviado en ella por haber equivocado la senda correcta, a partir de allí, y en la madrugada del día siguiente, junto a su guía Virgilio, se adentra en los horrores del bajo mundo.

Abril es, o debería ser, un mes de celebración, de nuevos inicios, es el mes cuando se recuerda el inicio del proceso de independencia y de la dignidad en Venezuela, el mes cuando el 22 le cantamos el cumpleaños a la tierra y a la investigadora Rita Levi Montalcini, premio nobel de medicina 1986, honrando así a la investigación italiana, cuando festejamos el 23 al libro y al idioma, cuando en Italia el 25 se conmemora el día de la liberación y el 15 el made in Italy para honrar a Leonardo Da Vinci, un mes que debería ser sólo de esperanza, alegría, ilusión y danza, pero este 2026 tiene un aroma y sabor diferente y para explicar eso parafraseo en parte la mítica canción del cantautor andaluz: En la posada del fracaso donde no hay consuelo ni ascensor, el desamparo y la humedad comparten colchón y cuando por la calle pasa la vida como un huracán, el hombre del traje gris saca un sucio calendario del bolsillo para gritar “¿Quién os ha robado el mes de abril? Y yo me resisto a ese hurto porque el mes de abril lo guardo, aún, en el cajón donde guardo mi corazón.

¡Abril! cuantas cosas que te quiero decir, cuantas cosas yo quiero escribir, múltiples y variados pensamientos quiero gritar. Lo que tengo dentro siento que en mi cabeza va a explotar: multitudes de imágenes, de palabras, de experiencias. Son tantas, pero tantas que rebozan y terminan siendo inmanejables, sobreponiéndose desordenada y atropelladamente, exigiendo la prioridad para expresarse y en ese afán, el caos se impone y la confusión se hace total.

Una vez más y como ha sido una constante, busco refugio y consuelo en la música, en sus letras y en los libros también, en las experiencias viajeras, pero, paradójicamente, esta vez más que ayudarme todas esas cosas se alinearon y comenzaron a conspirarme haciendo que mi normal tormento mental se transformara en algo anormal.

Una de esas numerosas cosas que ebullen y rebozan en mi mente, es la actual realidad bélica de la humanidad, por doquier estalla un conflicto, mientras otros duran desde hace bastante tiempo ya, y peor aún pareciera que muchas otras están por empezar. La muerte de líderes espirituales y la amenaza a otros tantos me hace recordar lo narrado en el poema sacro, cuando se reflexiona del secuestro del papado a Aviñón (1309-1377). Dante acusa a la casa real francesa de expandir su poder mediante la mentira y la fuerza.

Todo comenzó probablemente, cuando se genera una disputa entre los Estados Pontificios y la monarquía francesa por culpa de unos aranceles económicos, a partir de allí la situación fue degenerando y luego de un intenso intercambio de acusaciones y excomuniones decantó a que el rey Felipe IV “El Hermoso” mandara a arrestar al papa Bonifacio VIII acusándolo de hereje, de simoniaco y hasta de haber asesinado a su predecesor el papa Celestino V; luego de tres meses de cautiverio en una pequeña población de la región Lazio, el papa se refugia en Roma pero sumido en un devastador estado de melancolía y desesperanza, que lo condujo a una prematura muerte.

Su sucesor, el papa Benedicto XI, apenas un mes después de lo que se conoce en la historia como el ultraje de Anagni, asume el pontificado. Mucho más conciliador que su antecesor, decide casi inmediatamente abolir la excomunión dictada contra Felipe el Hermoso; Sin embargo, esto no fue suficiente y frente a las pretensiones del rey de iniciar un proceso póstumo contra el papa Bonifacio VIII, así como el mismo rechazo de los partidarios de su predecesor por absolver a Felipe, escapa de Roma y se refugia en Perugia donde, tras ocho meses de pontificado murió y son muchos los que aseguran que fue envenenado.

En todo caso, el deseo de control y poder del rey era absoluto y presionó al cónclave para que eligieran al entonces arzobispo de Burdeos quien asumió con el nombre de papa Clemente V; este se rehusó trasladarse a Roma, y cuatro años después, en 1309 trasladó su corte a Aviñón que para ese entonces todavía era parte del Sacro Imperio Romano Germánico,

El llamado segundo cautiverio de Babilonia tuvo una duración de 67 años y todos los papas: Juan XXII, Benedicto XII, Clemente VI, Inocencio VI, Urbano V y Gregorio XI fueron franceses y como era predecible bajo la influencia directa de la corona francesa. Por supuesto que la historia es mucho más compleja de lo que hemos brevemente aquí narrado al punto que, la misma cuestión de Aviñón solo se zanjó definitivamente en 1417, cuando el concilio de Constanza confirmó que tanto Clemente VII como Benedicto XIII, que se habían proclamado en la ciudad de la Provenza durante el período 1378-1423, debían ser considerados como antipapas; un hecho que pasó a la historia como el Cisma de Occidente.

Regresando a nuestro presente, recuerdo que el pasado jueves 25 de marzo celebrábamos en la Casa de Italia de Maracay el Dantedí 2026, y es oportuno recordar que el poeta medioeval dedica todo el canto XX del Purgatorio a reflexionar sobre la dinastía que se generó a partir de Hugo Capeto, figura central del canto y que fue elegido rey de los francos en el año 987, poniendo fin de esta manera a la influencia carolingia (Carlo Magno). Dante lo presenta como fundador del linaje del cual descendería precisamente Felipe IV El Hermoso. De hecho, Dante define al patriarca como la raíz maligna de la dinastía que gobernaría Francia hasta 1328 y que según se lee en el poema, solo trajo violencia, avaricia y rapiña.

Hoy setecientos años después el fantasma de Aviñón y el cuestionamiento a la autoridad moral y teológica del papa se hacen presentes nuevamente. En todo caso, nosotros celebramos este poema universal en el salón Cristoforo Colombo con una exposición de arte a cargo de las escuelas Recrearte y Pinturicchia, así como un concierto de coro y guitarra a cargo de la coral Luciano Pavarotti y del joven compositor Carlos Celis quien viene especializándose en música medioeval, acompañado de lecturas dramatizadas a cargo de destacados y renombrados lectores: Pierluigi Michelangelo, Ninozka Mizrahi, Ernesto Tarkanyi Olivotto, Helmut Sy Corvo, Cerlú Diez y Phillippe Chadd a la par de que asistimos a una magistral introducción a cargo de la vicecónsul de Italia en Aragua, la doctora Ana María Michelangelo.

Un evento al que como ya es costumbre se unen esfuerzos de múltiples instituciones y mientras en el Dantedí a la Casa de Italia de Maracay (CIM) y a la Sociedad Dante Alighieri (SDA) se unió Fillos de Galicia; con la Federación de Asociaciones Italo Venezolanas (FAIV) transitamos unas semanas llenas de actividades y viajes empezando con el encuentro del 9 de abril up que llevamos a cabo, a través de la plataforma zoom, con la cónsul de Italia en Maracaibo, la doctora Mara Borserini para dar a conocer el hermoso proyecto de masificación del idioma italiano en las escuelas venezolanas y que estamos trabajando conjuntamente con la Universidad del Magisterio (UNEM).

A este encuentro, que despertó el interés y la motivación de la autoridad italiana en la circunscripción de occidente, se sumó la tesorera de la Casa de Italia de Maracaibo, Claudia Morena y la representante del COMITES Occidente y vicepresidente del Centro Italo Venezolano del Táchira, Lucia Greco; por FAIV estaban presentes su presidente Claudio De Mauri y el también vicepresidente del Centro Italiano Venezolano de Caracas, Franco De Antoniis. Un proyecto que viene pisando firme y que sigue creciendo, contagiando e involucrando a cada vez más actores del Sistema Paese mientras crea puentes de diálogo y entendimiento para beneficio de toda nuestra sociedad, incluyendo por supuesto los cada vez más itálicos desparramados por Venezuela.

Son muchas las personas y autoridades involucradas y muestra de ello es que el pasado viernes 17, el experto del CGIE para el MAECI, el ingeniero ítalo-venezolano Antonio Iachini, sostuvo un productivo encuentro con el Rector de la Universidad de Teramo, Christian Corsi a quien le presentó una propuesta estratégica para reactivar y potenciar los convenios de cooperación con........

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