El año del caballo

Los árboles ya se desnudaron, ahora parecen esqueletos de madera sin el bullicio de los pájaros encrespados en sus copas. El invierno, en el campo, enfatiza su austeridad, como si el paisaje se hubiera ido a otra parte con su exuberancia y sus colores vivos a cuestas. Cuando éramos jóvenes, estrenábamos los años de forma parecida a un cuaderno nuevo. Ahí estaban tanto páginas como días en blanco, que despertaban en nosotros la fantasía del libre albedrío. Todo parecía posible, por ello esmerábamos la caligrafía evitando tachones y puntos suspensivos.........

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