Periodismo en Red para contar y protegernos
Estemos claros en que la “ficción agradable” —parafraseando al primer ministro canadiense, Mark Carney, cuyo reciente discurso en Davos debería escuchar todo el mundo— de tolerancia con el ejercicio libre del periodismo también se acabó, en plena ruptura del orden mundial. Ya no disimulan, de arriba hasta abajo. Desde agresores globales hasta proyectos autoritarios en países latinoamericanos, pasando en Colombia por un presidente (Gustavo Petro) que ha dedicado todo su mandato a estigmatizar a los que lo critican, y ahora el candidato presidencial fuerte de la derecha (Abelardo De La Espriella), con máster en acoso judicial por cuenta de su récord demandando periodistas por cualquier cosa. Por todas las orillas y en todos los niveles, estamos rodeados de depredadores declarados de la libertad de expresión. “Perra prepagada”, le dijo hace unas semanas el alcalde de Arauca, Juan Alfredo Qüenza, a un periodista local porque había informado sobre la muerte de un ciudadano.
Así es que, entre tanta cuestión urgente e importante para la gente, la defensa de la libertad para opinar e informar tendría que colarse como tema de campaña en este 2026 electoral. Ojalá. Porque el asunto está lejos de ser exclusivo de periodistas o una consigna de adorno para hablar de democracias sanas. Y el que crea lo contrario que se pregunte, aún en medio de muchos errores y fallas, ¿quién le contó las cosas que le preocupan del país antes de encontrarlas detrás de la pantalla del celular, desparramadas entre verdades y embustes? Y luego imagine qué pasaría si le quitaran el derecho a poder........
