La crisis fiscal del gobierno desinfla el Fondo para el medioambiente

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El presidente Gustavo Petro llegó al poder con la bandera ambientalista y sus primeras decisiones honraron dicha causa. Con Susana Muhamad, a la cabeza del Ministerio de Ambiente, el gobierno puso en marcha, a finales de 2023, el Fondo para la Vida, una bolsa de recursos para el sector ambiental que al año siguiente recaudó casi el mismo presupuesto que el MinAmbiente. 

Pero en el ocaso de su período, su presupuesto se redujo un 75% en 2025, respecto al año anterior, por cuenta de la crisis fiscal del gobierno. Su mecanismo de gobernanza tampoco ha logrado generar confianza entre cooperantes internacionales, que aún mantienen sus fondos por fuera. Las corporaciones autónomas regionales, por su parte, que se encargan de la gestión ambiental local, no se sienten suficientemente incluidas. 

La mayoría de expertos coinciden en las buenas intenciones del Fondo, pero recomiendan reestructurarlo para que sea más efectivo y pueda atraer más recursos en los próximos gobiernos.

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La desfinanciación del Fondo por cuenta de la crisis fiscal 

El fondo se creó en el gobierno Duque, pero se reestructuró, cambió de nombre y comenzó a ejecutarse en el actual. Por un lado, buscaba unificar la plata del sector ambiental en el país, tanto la del gobierno como la de la cooperación, para ordenar las inversiones y mejorar los resultados. Por otro, quería volver más efectivo el gasto ambiental, agilizando los procesos de contratación —bajo un régimen privado— y superando la anualidad propia del sector público, con el fin de hacer apuestas de mediano y largo plazo.

Las principales fuentes previstas para el fondo eran los recursos del Presupuesto General de la Nación y el 80% del impuesto al carbono, que se recauda por la compra, importación o uso (en el caso de los mismos productores) de petróleo, gas o carbón. Así como aportes de entidades públicas y recursos de cooperación internacional. 

Sin embargo, las cuentas alegres del gobierno, que le apuntaban a cerca de $4 billones en el cuatrienio (2023-2026) —lo que implicaba casi doblar cada año el presupuesto del MinAmbiente— se redujeron en un 57% por cuenta de una realidad agreste: la crisis fiscal.Los altos niveles de deuda pública, la sobrestimación del recaudo y los elevados gastos de funcionamiento del Estado hicieron que los recursos que debían destinarse del presupuesto nacional al Fondo para la Vida, más o menos la mitad de sus ingresos, se redujeran casi a cero. Por otro lado, llevó al Ministerio de Hacienda a esculcar todos los fondos públicos y en el caso del Fondo para la Vida, a cambiar su recién ganada naturaleza plurianual.

En 2023, el primer año de su implementación, el Fondo contó con $500 mil millones de los cuales $330 mil venían del Presupuesto General........

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