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Mapas, cruces y datos: lo que dicen las elecciones de marzo de la campaña a primera vuelta

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09.03.2026

Está siguiendo estas elecciones con La Silla. Dé un paso más: hágase SuperAmigo aquí.

Los colombianos hablaron. Y sus respuestas valen más que cualquier encuesta. La más grande: Paloma Valencia e Iván Cepeda ganaron. Claudia López y Roy Barreras perdieron. Y Abelardo de la Espriella y Sergio Fajardo quedaron seriamente desafiados por el éxito de la consulta de Paloma y la votación de Juan Daniel Oviedo, respectivamente.

Pero más allá de ese gran resultado, los datos, vistos con microscopio, cuentan una historia interesante con miras a la primera vuelta. Estas son las principales conclusiones:

1. El llamado de Petro desinfló la participación en las consultas

En 2022, cerca de 11 millones de personas pidieron algún tarjetón de consulta, lo que equivale a alrededor del 67% de quienes votaron ese día. En estas consultas, solo el 41% de los que fueron a votar pidieron el tarjetón, 8,3 millones de personas.

Eso representó un 20% del censo electoral, 11% menos de la participación que se dio en el 2022 cuando Gustavo Petro y Fico Gutiérrez ganaron sus respectivas consultas.

En esa baja participación influyó que no estuviera ninguno de los tres punteros de las encuestas y que la única que realmente decidía algo era la de la centro derecha pues la del centro era de yo con yo y la de la centro izquierda era irrelevante ante la consolidación de la izquierda detrás de Iván Cepeda.

Pero lo que más pesó fue el llamado del presidente Petro a no votar las consultas. Así se aprecia en este mapa en el que se ve que en toda la periferia, donde el petrismo es mayoría, fue donde menos se votó la consulta. De hecho, el 60% de los votantes del Pacto Histórico no votaron en las consultas. Puede parecer poco, pero en este tipo de estimaciones es muy alto: es prácticamente el mismo porcentaje de votantes del Pacto que votaron por Petro en 2022.

En cambio, en las zonas más antipetristas, la participación fue nutrida.

2. La derecha es más grande que la izquierda, pero está dividida

Una conclusión de la jornada con miras a la primera vuelta, es que la izquierda se ha consolidado como una fuerza política sólida tras cuatro años de gobierno de Gustavo petro. Con una bancada en el Senado de 25 curules y otros posibles 25 aliados, el Pacto Histórico se convierte en un poder de veto grande si queda en la oposición o en una mayoría frágil si es gobierno. 

Pero con los votos que sacó ayer, Iván Cepeda está lejos de ganar en primera vuelta como lo desea el Pacto Histórico.  Para ganar en primera vuelta, necesitaría más de 10 millones de votos si salen a votar los mismos 20,8 millones que votaron ayer por el Senado. Es decir, necesitaría conquistar todos los que votaron por el Pacto (4,4 millones) más 6 millones de votos más. No es fácil. Sobre todo considerando que los que votaron en la consulta de Cepeda fueron 2,8 millones.

En la derecha, Paloma arranca con 5,8 millones en su Gran Consulta. Aunque no todos esos votos necesariamente se transfieren a ella pues una parte podría migrar hacia Sergio Fajardo, solo ella dobla los que sacó Iván Cepeda y supera los de él y Carolina Corcho en la consulta del Pacto Histórico.

Sin embargo, a diferencia de Iván Cepeda que tiene consolidada la izquierda detrás suyo, la derecha está dividida entre De la Espriella y Valencia. Y está el interrogante de si Paloma le apostará a competir en el carril de la derecha o en el del centro asfixiando a Fajardo. Su elección de fórmula presidencial será fundamental para saber cuál es su estrategia.

3. Paloma Valencia tiene espacio para crecer en el Centro Democrático

Con una estrategia estadística poco usada en Colombia pero común en Estados Unidos y Europa, llamada regresión ecológica, La Silla Vacía estimó cómo se cruzaron los votos entre las listas al Senado y los candidatos de las consultas. 

A partir de los patrones territoriales de votación aproximó cuántos votantes de cada lista terminaron apoyando a cada aspirante presidencial o de consulta. Tomando, en cada mesa, municipio o departamento, cómo votaron agrupadas las personas por candidatos y listas, estimó la transferencia de votos, que es un aproximado.

Una de las conclusiones más interesantes de este cruce es que Paloma no jaló todos los votos del Centro Democrático. Según la estimación, el 42% de los votantes del Centro Democrático votaron por ella, y el 50% no votaron en las consultas. Ese 50% que no votó en las consultas puede verse como un espacio que ella tiene para crecer entre votantes que quizás no votaron por ella porque están con Abelardo de la Espriella pero que después de sus 3 millones de votos pueden creer en su viabilidad.

4. Juan Daniel Oviedo es el voto a seducir para todas las campañas

Oviedo sacó 1.252.317 votos, duplicando toda la votación de la consulta de centro y sacando el equivalente a lo que Sergio Fajardo registra en las encuestas. Para un candidato sin estructura política, cuyo único cargo de índole nacional fue haber sido el director del Dane hace más de 5 años, esta votación lo convirtió en el palo de la jornada y en uno de los grandes ganadores.

La composición de sus votos también fue sorprendente. Jaló entre 12% y 20% de los votos de partidos de todas las orillas políticas: capta el 22% de los votantes de Salvación Nacional, el partido de Abelardo; el 14% de Alianza Verde; y el 12% de los del Pacto Histórico.  Es posible que Oviedo haya captado el voto joven de todas las tendencias.

Un dato interesante de Oviedo es que sacó casi 500 mil votos en Bogotá, un resultado clave dado su interés en la Alcaldía de la capital para el próximo año.

5. En Bogotá y Antioquia crece el Pacto pero más el Centro Democrático

En Colombia existe una inercia electoral regional: Bogotá ha puesto en las últimas dos elecciones el 13% de los votos, la mayoría para el centro o centro izquierda, Antioquia el 17% y la mayoría a la derecha, el Pacífico el 14% y la mayoría a la izquierda, etc. Por eso, es clave ver los votos del Senado y consultas desde una perspectiva regional.

Bogotá ha sido tradicionalmente un bastión de la centro-izquierda. Por eso, la votación de ayer es clave desde esa perspectiva. En 2022, el Pacto Histórico demostró su fuerza en Bogotá obteniendo cerca del 30% de los votos al Senado en Bogotá. En estas elecciones, tuvo el 32%. Eso quiere decir que pese a que hace unos meses parecía que el petrismo había perdido su fuerza en Bogotá, en los últimos meses con la subida del salario mínimo y una intensa campaña de Petro y Cepeda en la capital lograron recuperar el espacio perdido.

Sin embargo, el Centro Democrático creció más en Bogotá. Mientras en 2022 tuvo el 12% del total de votos al Senado, en estas elecciones legislativas tuvo el 22%, una remontada de más de 10 puntos que le puede ayudar mucho en primera vuelta al candidato que seduzca de manera definitiva al uribismo.  En términos absolutos, el Centro Democrático conquistó 300 mil votos más en Bogotá en estos cuatro años frente a 107 mil más del Pacto Histórico en la capital.

Antioquia, por su parte, ha sido un bastión tradicional de la derecha y en las últimas dos elecciones presidenciales ha puesto el 17% del total de votos y las elecciones legislativas son indicador. 

En las elecciones al Senado del 2022, el Centro Democrático tuvo el 20% de los votos al Senado. Y ahora, el 33%. Mientras que el Pacto Histórico, tenía en 2022 10,2% y ahora 17%. En términos absolutos, mientras el Pacto sedujo 174 mil nuevos paisas, el Centro Democrático 305 mil.

El tercer bastión clave para analizar es la Costa, que puede poner hasta el 22 por ciento del total de la votación presidencial. Pero ese dato La Silla no ha alcanzado a procesarlo.

6. En los municipios con riesgo de control criminal crece la votación del Centro Democrático pero más la del Pacto Histórico

Para analizar qué tan fundados eran los miedos de constreñimiento de grupos armados, La Silla analizó los cambios en los votos de los partidos en municipios con control criminal. Para esto tomamos como referencia los 26 municipios que según la Registraduría tenían un “riesgo inminente o urgente” de control criminal.

El Pacto Histórico sacó en estos 26 municipios un 80% más de votos que en 2022. Esto no significa necesariamente que sea consecuencia del constreñimiento. Puede ser también que los municipios con presencia guerrillera también son los que históricamente han estado más alejados de la presencia del Estado y a los que el gobierno Petro les ha prestado atención por primera vez. Si la razón fuera principalmente el constreñimiento criminal, no se vería también un crecimiento del Centro Democrático.

Aunque a Salvación Nacional le fue mejor que nunca, Abelardo salió perdiendo

Abelardo de la Espriella no estaba en el tarjetón pero es uno de los perdedores de la jornada. Por un lado, porque los 3,2 millones de votos que sacó Paloma Valencia y los casi 6 millones de La Gran Consulta le juegan en contra pues le dan un momentum a la candidata del Centro Democrático y son una prueba fehaciente de su viabilidad. 

Si se traducen esos votos de ella a puntos en una encuesta (considerando que se calcula que votarán unos 20 millones de personas) equivaldría a un 16%, solo 4 puntos por debajo de lo que tiene De la Espriella en el ponderador de encuestas.  Si Paloma logra consolidar en la siguiente medición esos votos más los de sus contendores pasaría al “tigre”. 

Es decir, él dejó de ser el representante indiscutible de la derecha y ahora comenzará a pesar sobre él la presión de que dé un paso al costado para no dividirla, dado que Valencia, sí o sí tendrá que llegar a primera vuelta pues son las reglas de la consulta.

Abelardo también perdió porque las encuestas se pifiaron en varios de sus pronósticos y los votos en cambio ya se contaron. Pero, además, porque las dos listas al Senado que él apoyó no lograron superar el millón de votos sumadas.

Salvación Nacional creció 5 veces respecto a 2022, seguramente gracias a que él se dedicó el último mes a hacerle campaña. Pero sacó casi 700 mil votos, raspando el umbral. La de Creemos, que tenía además el respaldo del alcalde paisa Federico Gutiérrez, sacó menos de 227 mil votos. Es decir, que juntas sacaron menos de la mitad de las 1,9 millones de firmas válidas que consiguió el candidato. Y, es posible que el expresidente Uribe resienta que el “tigre” le hubiera quitado 5 curules que habrían tenido si no hubiera apoyado listas diferentes al Centro Democrático.


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