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El secreto de Paloma: la jugada que desvió el debate más duro contra el establecimiento

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10.05.2026

“Nos llegó aquí en la mitad del debate un video que sí les quiero presentar”, dijo Paloma Valencia en una plenaria que tenía cautiva la atención de los medios. 

Era 27 de noviembre de 2018. El Senado debatía uno de los momentos más críticos del caso Odebrecht en Colombia. Tres semanas antes, Jorge Enrique Pizano, testigo clave del escándalo, había muerto de un infarto fulminante y su hijo había fallecido a los pocos días envenado por cianuro en extrañas circunstancias.

El escándalo tocaba a varios bandos del establecimiento. 

Al uribismo, que le entregó el contrato de la Ruta del Sol II a la empresa brasileña luego de que pagara coimas. Al magnate Luis Carlos Sarmiento Angulo, quien a través del Grupo Aval era socio de Odebrecht en el negocio. A la justicia, porque el fiscal general había sido abogado del Grupo Aval. Al santismo, porque en ese gobierno se adicionó el contrato a cambio de más coimas para financiar elecciones. Y al uribismo de nuevo porque, en la misma campaña, Odebrecht pagó ilegalmente al estratega de Óscar Iván Zuluaga. 

Ese día, por primera vez, el entonces fiscal general, Néstor Humberto Martínez, llegó al Congreso para responder por sus conflictos de interés en ese caso. Estaba más cuestionado que nunca porque días antes se conocieron audios que probaban que el recién fallecido Pizano, supervisor interno del consorcio, le había advertido a él sobre las irregularidades desde 2015 . 

Al momento de la intervención de Paloma Valencia, eran casi las 11 de la noche. La senadora inició con una férrea defensa del Grupo Aval, cuyos dueños le donaron ese año varios cientos de millones a su partido el Centro Democrático. Y luego soltó la bomba: “Quiero que el Congreso y los televidentes tengan la oportunidad de ver este interesante video”. 

Lo que siguió duró menos de tres minutos. Imágenes del ahora presidente Gustavo Petro, quien fue uno de los citantes del debate, recibiendo fajos de billetes y guardándolos en una bolsa. No aportó una sola prueba nueva sobre Odebrecht. Pero fue una jugada que desvió la atención de ese escándalo de corrupción. 

“Néstor Humberto estaba contra las cuerdas y Paloma le tiró un salvavidas con el aplauso de todos los tradicionales”, recuerda el entonces senador Jorge Robledo, otro de los citantes al debate, “El debate se levantó y el tema en los medios cambió por completo. Fue un gran error: les hizo un mandado a Néstor Humberto y a Sarmiento Angulo; un favor inmenso al establecimiento”. 

La Silla Vacía reconstruyó uno de los episodios más polémicos de Valencia, quien en esta campaña se presenta como una política de “manos limpias”. 

“Jamás he defendido ilegalidades de nadie”, afirma la candidata presidencial. Sin embargo, buena parte de las personas que ella defendió en ese debate fueron condenadas o están en juicio. 

Hay evidencia de que Valencia usó la publicación del video de manera premeditada y no casual como dijo en el Congreso, según quedó establecido en un fallo de la Corte Suprema que archivó la investigación contra Petro porque no encontró nada ilegal. 

La Corte jamás pudo establecer quién le entregó el video a Valencia. La ahora candidata presidencial afirmó que era un secreto amparado en una triple condición de congresista, abogada y periodista. Hasta hoy mantiene el secreto. 

El uribismo, Odebrecht y el Grupo Aval 

El debate del Senado no solo tenía que ver con el papel del fiscal Néstor Humberto Martínez o el Grupo Aval —de propiedad de Luis Carlos Sarmiento—, también involucraba a los políticos que se cruzaron con Odebrecht en Colombia.

En eso último, el uribismo tenía un papel estelar. 

Para el momento en que Paloma Valencia iniciaba su intervención, ya le habían recordado al Centro Democrático la foto del expresidente Álvaro Uribe con Marcelo Odebrecht, entonces presidente de la constructora brasileña Odebrecht.

Le habían sacado a relucir que fue en el segundo gobierno de Uribe que se adjudicó al consorcio entre el Grupo Aval (a través de Corficolombiana) y Odebrecht el contrato de la Ruta del Sol que sirvió como vehículo de coimas.

Que el entonces viceministro de Transporte, Gabriel García Morales, ya había confesado que recibió una coima de 6,5 millones de dólares a cambio de interceder a favor de Odebrecht en la adjudicación de ese contrato.

Que el estratega brasilero, José Eduardo Cavalcanti, conocido como Duda Mendonça, había confesado que Odebrecht le pagó 1.6........

© La Silla Vacía