La otra reconstrucción

En su discurso de posesión del 7 de agosto, el presidente Abelardo de la Espriella agradeció al vicepresidente José Manuel Restrepo y expresó su convencimiento de que sería “un guerrero fundamental en la inmensa tarea de reconstruir a Colombia”. En ese momento, reconstruir el país representaba una gran metáfora política: recuperar la seguridad, sanear las finanzas, fortalecer las instituciones,  atender los múltiples frentes de crisis sectoriales,  reactivar la economía y devolverles confianza a los ciudadanos.

Solo tres días después, el terremoto de magnitud 7,4, con epicentro en San José del Palmar, Chocó, transformó esa promesa en una obligación literal. La reconstrucción dejó de ser una poderosa narrativa que guía al nuevo Gobierno y se convirtió en algo más tangible: viviendas, hospitales, escuelas, acueductos, carreteras, damnificados y plazos.

El balance más reciente de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres da cuenta de 294 personas fallecidas, 3.935 heridas y 320 desaparecidas. En 15 departamentos y 448 municipios- de los 1.103 en el territorio nacional- hay más de 115.461 personas afectadas, pertenecientes a 54.008 familias. Al menos 81.506 viviendas sufrieron averías y otras 14.493 quedaron destruidas. También se registran daños en 2.612 centros educativos, 241 centros de salud, 298 vías, 59 acueductos, 44 puentes y cinco........

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