Con Aida Quilcué, Cepeda asume la superioridad moral frente al uribismo

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Iván Cepeda eligió como fórmula vicepresidencial a la líder indígena nasa, la senadora Aida Quilcué. Lo anunció en un sencillo vídeo publicado en Twitter y antes de que sus principales rivales presentaran sus fórmulas. La decisión tomó por sorpresa al grueso de las figuras del Pacto Histórico. El senador solo lo consultó, antes de anunciarlo, con el comité político del partido, en el que están los representantes de las cinco colectividades fusionadas. Pero la decisión la tomó en solitario. 

Con Quilcué, la campaña de Cepeda reafirma la identidad de izquierda de su candidatura y asume la superioridad moral de su fórmula frente a la derecha. Sobre todo respecto a Paloma Valencia, la nueva gran contendiente luego de su triunfo en las consultas presidenciales. Como Valencia, Quilcué es del Cauca. Pero no pueden ser más distintas. Una de Popayán, la otra de Páez; una educada en la Universidad de Los Andes, la otra sin educación formal universitaria; una nieta de expresidente, la otra vinculada al Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric).

El liderazgo de Quilcué y su historia personal son claves para reforzar el dilema que Cepeda quiere explotar frente al uribismo. Ella, como él, es víctima de crímenes de Estado. En los términos de la izquierda, representan a “los de abajo” contra la “oligarquía” y la “profundización de la democracia” contra la “extrema derecha”. 

La fórmula de Cepeda muestra que, por ahora, no está buscando moverse hacia el centro ni tejiendo alianzas con la clase política, sino explotando la contradicción con el uribismo. El riesgo es dejar solitario ese carril de votantes para Valencia, que está dando señales de moderación. 

Una vicepresidenta para reafirmar la identidad de la izquierda

“El Cric y Aida representan lo mejor de las tradiciones de la resistencia, las luchas sociales, la construcción de un país justo y democrático”, dijo Cepeda sobre la escogencia de la senadora, quien ha ocupado posiciones de liderazgo en dos de las principales organizaciones indígenas del país, el Cric y la Onic. 

En su campaña, Cepeda está volviendo sobre las principales ideas y símbolos de la izquierda, que bajo el gobierno Petro fueron impulsados, pero que en muchos casos se desdibujaron. Fue justo lo que sucedió con su vicepresidenta, Francia Márquez, apartada de las principales decisiones luego de que el presidente privilegiara el rol de figuras como Armando Benedetti, o Laura Sarabia. 

“Iván está afianzando los principios del proyecto político. La lógica del poder popular, que Aida representa como mujer indígena y lideresa social. No es una decisión para cerrarnos en términos sectarios sino una afirmación........

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