Cepeda enfría la constituyente, pero la mantiene como arma de presión

Iván Cepeda ha descartado como prioridad de su eventual gobierno la convocatoria de una asamblea nacional constituyente. Lo ha dicho en entrevistas a El País y a Daniel Coronell. Desde 2024, cuando el presidente Petro lanzó la idea de reformar a profundidad la Constitución de 1991, el senador ha sido una de las figuras de la izquierda más cautas con el mecanismo. 

“Más que discutir sobre una figura jurídico-política, hay que discutir sobre el acuerdo nacional”, le dijo Cepeda a El Tiempo en junio del 2024, tres meses después de que Petro lanzara por primera vez la idea de convocar una constituyente desde el monumento de Puerto Resistencia, en Cali, un símbolo del estallido social. 

Por encima de la constituyente, Cepeda pone la idea de un “diálogo nacional”. El senador es reacio a dar detalles sobre sus mecanismos de participación, los sectores a convocar, legales o ilegales, o las líneas rojas de los temas que puede discutir, como la reelección presidencial, que en el futuro puede beneficiar a Petro. En todo caso, mantiene la idea del “poder constituyente” como una bandera para movilizar a su bases y ejercer presión en las calles con el objetivo de profundizar las reformas sociales. 

“(El pueblo) sabe también -y esto es tal vez lo más importante- que, si vienen a arrebatarle las reformas y los cambios, nos paramos en la raya y no lo permitimos. Ha descubierto que ya no se podrá impedir el cambio”, dijo Cepeda el 20 de enero en un discurso en el sur de Bogotá, donde exaltó a la Primera Línea.

Cepeda ha sido consistente en su cautela frente a la constituyente

Los sectores de centro, críticos de la izquierda, han cuestionado los matices de Cepeda sobre la constituyente como una suerte de disfraz oportunista para parecer moderado en campaña. “Un candidato que no quiere constituyente no la incluye en su programa. Del juramento en mármol al programa de gobierno”, escribió la senadora Angelica Lozano con el recuerdo de las tablas que Petro firmó en el 2018 jurando que no iba a convocar una constituyente. 

Es cierto que para Cepeda la constituyente sigue siendo uno de los caminos para impulsar los cambios profundos que busca para Colombia, como está escrito en su programa de gobierno. 

Pero no es el único. El senador también plantea un paquete de reformas legislativas vía fast track, el mecanismo con el que aterrizó jurídicamente el acuerdo de paz con las Farc, o seguir el proceso ordinario de las reformas constitucionales. 

Cepeda ha sido consistente en privilegiar la búsqueda de lo que llama un “acuerdo nacional” sobre el mecanismo jurídico que lo concrete. Incluso el exsenador Humberto De La Calle, uno de los grandes artífices de la Constitución del 91, reconoció la actitud del senador del Pacto.“Muy importante declaración de Iván Cepeda. Acuerdo Nacional es una vieja y necesaria aspiración de los colombianos. Mucho mejor eso que embarcar este país en delirantes carambolas absurdas para constituyente hechiza”, escribió en junio del 2024.

Cepeda tampoco respaldó los caminos ilegales que altos funcionarios del gobierno Petro exploraron........

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