Cuentos de Germán Vargas Lleras: olfato, impaciencia y el legado de poder

Germán Vargas Lleras hizo política desde la infancia, al lado de su abuelo, el expresidente Carlos Lleras Restrepo. A los 21 años ya era concejal de Bojayá, Cundinamarca. Hasta su muerte, más de cuatro décadas después, estuvo vinculado a la política.

Durante ese tiempo fue colega y mentor de muchas personas que hoy siguen en el oficio. Algunos de ellos compartieron con La Silla Vacía su testimonio de cómo era estar a su lado.

Carlos Fernando Galán: “olfato político” y “lealtad”

Hoy es alcalde de Bogotá.

Fue senador y director de Cambio Radical, el partido de Vargas.

Era pues un tipo con una obsesión por el trabajo. De una disciplina impresionante, de un conocimiento y de una compulsión por el estudio de los temas que yo no he visto en nadie más. Pero también tenía un olfato político muy especial. 

Por ejemplo, me acuerdo que cuando la Procuraduría destituyó a Petro en 2013. Eso fue ad portas de la inscripción de las listas al Congreso. Y entonces todo mundo empezó a mandar encuestas. Me acuerdo que César Caballero hizo una encuesta de qué pasaría si hubiera elecciones atípicas y me metieron a mí a competir. Estaba con Peñalosa, con Mockus, y con varios candidatos, y si mal no recuerdo, yo ganaba. Entonces me empezaron a calentar el oído para lanzarme a la Alcaldía. Pero yo me estaba proyectado para encabezar la lista de Cambio Radical al Senado en ese momento.

Yo fui y le dije a él oiga, mire que me va bien en las encuestas, va a haber una elección atípica. Yo ya había sido candidato dos años antes contra Petro y había sacado como 13% de la votación. Y Vargas me dice: “mire, Galán, no hay ninguna posibilidad que Petro se deje sacar de la Alcaldía. Él va a hacer lo que sea aquí, él va a volver, no hay ninguna posibilidad de que no vuelva, créame eso”. 

Pero todo el mundo, la verdad, al principio, creía que ya eso era definitivo. Vargas no. “Si no se inscribe se queda sin ser candidato, y el partido lo necesita. Queda mal, queda muy mal. No se deje calentar el oído”, me dijo algo así. Efectivamente me inscribí al Senado y efectivamente a los pocos meses volvió Petro, como él lo advirtió.

Y otra más de fondo. Recuerdo que hubo mucha gente que lo presionó para que en 2014 se enfrentara a Santos, cuando estaba buscando la reelección. Vargas había renunciado un año antes de la elección de 2014 al Ministerio de Vivienda. Una vez yo estaba con él y alguien le dijo: “láncese, gánele a Santos y acaba ese proceso de paz, usted le gana a Santos”. 

Y él contestó: “No, yo no voy a........

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