Un país, tres miedos, una hoja (E-14) |
En Colombia basta una hoja para que se nos vea el alma. No un manifiesto, no una reforma constitucional: una hoja de papel con casillas y números, la famosa E-14. Y como suele pasar con nuestras obsesiones nacionales, la hoja terminó funcionando como espejo, no estamos discutiendo solo un formulario, sino qué tan frágil sentimos la democracia y qué tan rápido convertimos la sospecha en certeza.
La historia se puede contar como una escena con tres personajes y tres temores distintos. El Presidente Petro, en plaza pública, instala la alarma: “100% de riesgo de fraude”. El registrador Hernán Penagos le contesta: “nadie le va a decir a la Registraduría… cómo se llevan a cabo las elecciones”. La Procuraduría se asoma a la disputa para recordar que esto no es solo un debate de opinión: hay directrices a jurados y hay consecuencias disciplinarias. Y entra Alejandra Barrios, de la MOE, a ponerle un poco de método al incendio: “aquí no hay un ejercicio de fe ciega, sino de garantías electorales”.
El tono se vuelve personal cuando Petro suelta la frase que no busca argumentar sino marcar bando: “Alejandra fue amiga mía, pero la MOE se fundó para descubrir el fraude y no para taparlo”. Y Penagos intenta cerrar la discusión con un giro que también es político: “El verdadero fraude electoral está por fuera de las tareas que realiza la Registraduría”. Tres miedos: el del Presidente a que el sistema sea capturable, el del Registrador a que se rompa la autoridad técnica y la confianza institucional, y el de la MOE a que en nombre de prevenir se destruya la verificabilidad que sostiene el........