Cepeda lleva una década de silencio frente a la opresión del chavismo
Iván Cepeda se presenta a sí mismo como un defensor de derechos humanos. Pero durante la última década de carrera política se fijó muy poco en la peor crisis humanitaria de América, la de Venezuela. Ni los colombianos presos y torturados allá, ni los presos políticos de la oposición al régimen chavista, ni los millones de migrantes venezolanos empobrecidos que llegaron y pasaron por Colombia recibieron más que menciones menores en más de una década.
Un análisis de La Silla Vacía sobre las intervenciones públicas de Cepeda en sus redes sociales muestra que el hoy candidato presidencial del Pacto Histórico ha evitado con disciplina opinar sobre el chavismo, su represión y alianzas criminales con las guerrillas colombianas. Incluso como miembro de la comisión del Congreso dedicada a las relaciones internacionales durante 16 años. Este silencio aparece como un acto de equilibrismo para contar con el apoyo del chavismo en las negociaciones de paz con las guerrillas, uno de los propósitos principales de su carrera. Sobre esas gestiones ha sido, en cambio, generoso en sus reconocimientos.
La posición sobre Venezuela de Cepeda es vaga. Durante este gobierno se ha ceñido a la posición oficial del presidente Gustavo Petro, de no reconocer la victoria de Nicolás Maduro en las elecciones del 2024. Pero no rechazó su fraude de 2024, ni lo ha señalado como dictador, como hizo con el expresidente de Colombia, Iván Duque. En cambio, Cepeda es un crítico vocal de la intervención del gobierno Trump que lo sacó de Venezuela.
La campaña de Cepeda no contestó preguntas de La Silla Vacía para elaborar su posición actual.
En 2017, más de tres meses después de que la represión del régimen de Nicolás Maduro había causado la muerte de 119 manifestantes, Iván Cepeda hizo el pronunciamiento más duro contra el chavismo del que La Silla encontró registro. “Siempre condeno todas las violaciones de DDHH. En Venezuela las condeno vengan de donde vengan, y por supuesto las cometidas por el gobierno”, afirmó en sus redes sociales.
De resto ha sido todo silencio. Silencio ante lo que Amnistía Internacional, la Cidh y la ONU califican como crímenes de lesa humanidad, incluyendo la persecución política, detención arbitraria y tortura de opositores, defensores de derechos humanos y periodistas, represión a la libertad de........
