¿Sirve olvidar a un estadista?
La elección presidencial de 1946 marcó un quiebre histórico. Gabriel Turbay, liberal moderno e institucional, quedó eclipsado por la tragedia, mientras el país optaba por el recuerdo del mártir y olvidaba al estadista. Olga Lucía González, en su libro El presidente que no fue, reconstruye esta historia silenciada.
La Colombia de mediados del siglo XX vivía una transición crítica: urbanización acelerada y una democracia incapaz de procesar sus conflictos sin fracturarse. Allí chocaron dos visiones del liberalismo y dos rumbos para la nación.
Turbay no fue una figura secundaria. Fue un dirigente de primer nivel: ministro, diplomático y parlamentario. Representaba un liberalismo institucional, con vocación de........
