Un mensaje de sensatez a De La Espriella y Cepeda

Desde esta columna he hecho llamados a la sensatez cada vez que lo he considerado necesario. El poder tener independencia frente a las pasiones políticas nos ha costado a los periodistas que hemos querido analizar la realidad desde la moderación, otorgando aciertos a todos los gobiernos y siendo críticos en los desaciertos.

Para las barras bravas de uno y otro sector somos enemigos, como si hiciéramos parte de la barra contraria. La moderación, que no es más que la decisión de entender lo que pasa en el país para querer explicarlo, en vez de reafirmar nuestra propia visión de la vida, es menos popular que decir lo que las masas apasionadas quieren escuchar, perdiendo de vista la burbuja. Eso, en lo personal, me ha llevado a ataques de sectores de uno y otro lado. La derecha y la izquierda dura olvidan que el papel de los periodistas no es hacer campaña política para satisfacer las inclinaciones de nadie, sino controlar al poder y tener independencia para hacerlo con equilibrio.

Es mejor esforzarse por entender el mundo para explicarlo, acercándose lo más posible a la........

© La República