¿Puede ganar Keiko a la cuarta?, por Rosa María Palacios |
Roberto Sánchez tiene un plan económico desastroso. No hay un economista serio que respalde la derogatoria del capítulo económico de la Constitución de 1993, luego de que ese marco normativo ha logrado la más grande reducción de la pobreza de la historia republicana. Recordemos que el Perú tenía casi 60% de la población en pobreza en el 2004 y logró reducirla a menos de 20% en el 2019. Un motivo de orgullo que debería no ponerse en duda: que la disciplina fiscal (gastar lo que tienes), el crecimiento económico basado en la libertad de inversión y garantías de estabilidad (solo puedes redistribuir más cuando más recaudas y solo recaudas más cuando hay más crecimiento), y la correcta gestión y priorización del gasto son los pilares de una sana economía peruana. Si tu propuesta es espantar a la inversión privada (como hizo Pedro Castillo en el 2021) y tu crecimiento de inversión es cero, vas derecho a la recesión, como la que tuvimos brevemente en el 2023.
El Perú no puede crecer, ni sacar al actual 25% de pobres de ese estado, sin inversión privada. Puede crecer mínimamente y retrasar el progreso por décadas, tal como pasa hoy. Este quinquenio, donde el precio del oro y el cobre están volando, ha sido una oportunidad perdida para recuperar el daño de la pandemia y continuar en la ruta de la eliminación de la pobreza y, sobre todo, extirpar la pobreza extrema. Eso es posible, pero no con el plan económico de Sánchez que, bajo el artificio de conceptos como “soberanía”, lo estatiza todo en perjuicio de todos. Desconocer contratos y propiedad privada es destruir la inversión, que, mal que bien, se viene........