Mucho vale y poco cuesta |
En tiempos donde el balance se define desde el tener y no desde del ser, conviene recordar que el bien más importante de una sociedad no sirve para comprar nada y que se llama familia.
En ese seno se forma el carácter, allí con el ejemplo se aprende, o no, que el respeto no es debilidad, que la lealtad no es ingenuidad y que el mérito no es una superstición burguesa sino la única forma de mejorar y triunfar. En la familia se funda esa pequeña comunidad moral donde se ensayan las virtudes que luego sostendrán a un país… caso contrario la inmoralidad lo hundirá.
George Washington afirmaba: “la educación del carácter es la base de la felicidad pública”, tenía razón, pues no hay reforma tributaria que compense un déficit de honradez e integridad. No hay plan de bonanza económica sostenible sin educación de familia, instrucción académica y experiencia en el trabajo. Esa secuencia familia con valores, buenos planteles educativos y experiencia en el hacer no es un ritual elitista sino una estrategia de movilidad social y........