Voto con memoria, por Marisa Glave |
Rafael López Aliaga ha tenido problemas estos días en Puno, Apurímac y Arequipa. En su desesperación al ver que la segunda vuelta se le escapa, que su popularidad va cayendo sostenidamente semana a semana, descarga su frustración contra quienes considera culpables de su situación.
De manera violenta, como es su estilo, ha llamado a los que le recuerdan los vínculos de su bancada con el gobierno de Boluarte, así como su justificación cínica de las matanzas de compatriotas en protestas, como “gente de mierda”. Entre huevos y pifias tuvo que cancelar su última caravana en Apurímac.
En Juliaca, familiares de víctimas del 9 de enero, junto con ciudadanas y ciudadanos que no olvidan el terruqueo de López Aliaga en el contexto de la represión violenta del régimen de Boluarte, rechazaron públicamente su presencia. Simpatizantes del candidato, muy al estilo de Porky, agredieron con piedras y palos a los familiares de las víctimas que rechazaban su presencia en la región. Según La República, al menos tres de ellos resultaron heridos.
Y en Arequipa, en un mitin deslucido, con menos personas de las que esperaban, dedicó varios minutos a insultar a Indira Huilca, mujer política valiente a quien llamó delincuente e inmoral. Me queda claro que la razón de fondo es el pánico que le genera a López Aliaga y a personas como él que Indira pueda llegar al parlamento.
La fuerza de Pedro Huilca persiste
La memoria es un dispositivo muy poderoso, sobre todo en........