La geografía es destino |
En geopolítica, la geografía no es paisaje, es destino. El mapa no está en la pared colgado para decorar cancillerías; está para recordarnos que los países compiten, negocian y se desarrollan según sus intereses, sus posibilidades y desde su zona de influencia. Cuando el mundo entra en turbulencia, esa verdad se vuelve más visible y el poder más evidente. Quien controla rutas, puertos, corredores, energía, datos o minerales también impone, influye y condiciona.
Por eso el nearshoring cambió de apellido. Durante años lo explicamos como una apuesta por la cercanía; hoy ya no basta con estar a pocas horas de Miami ni en el mismo huso horario. Con el regreso de Donald Trump, la política comercial de EE.UU. volvió a dejar claro que comercio, industria y seguridad nacional se leen en una sola frase, con la prioridad de........