Cristo de espaldas
Con la clavícula y tres costillas rotas el nuevo Ministro del Interior ha salido magullado de la triple voltereta que dio para justificar la convocatoria a una Asamblea Constituyente. La misma que un par de semanas atrás había descalificado como inconveniente e innecesaria.
Como suele ocurrir en estas ocasiones, donde los globos se van pinchado en las manos de quienes los inflan, ahora resulta que lo que dijeron no fue lo que dijeron. Que fue otra cosa. Que les entendimos mal. Resulta que lo que nos querían decir es que necesitamos un acuerdo nacional para sacar adelante unas reformas, nada más.
Que lo de la Asamblea Constituyente estaba en nuestra imaginación y que la potencial reelección del Presidente era solo una fantasía paranoica. Además, aquello del........
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